Protesta de agricultores paraliza el comercio fronterizo
La aduana internacional del Puente Córdova-Américas en Ciudad Juárez ha sido tomada por un numeroso grupo de agricultores del estado de Chihuahua. Esta acción drástica es realizada como medida de presión hacia el Gobierno Federal para exigir soluciones inmediatas a la severa crisis que enfrenta el campo mexicano. Las instalaciones administrativas y los carriles de carga han sido bloqueados, impidiendo el flujo regular de mercancías entre México y Estados Unidos.
Motivos de la movilización
Las demandas principales son impulsadas por el rechazo a la nueva Ley General de Aguas. Se argumenta por parte de los manifestantes que dicha legislación pone en riesgo la tenencia de la tierra y los derechos de agua, elementos vitales para la producción agrícola. Además, precios justos de garantía para los cultivos y tarifas preferenciales en la energía eléctrica y el diésel son solicitados con urgencia. La falta de subsidios y el aumento en los costos de producción han sido señalados como factores que hacen insostenible la actividad agrícola en la región norte del país.
Impacto en el cruce fronterizo
El cierre de las operaciones de comercio exterior es resentido profundamente por el sector industrial y transportista. Cientos de camiones de carga se encuentran varados en los accesos a los puentes internacionales, incluyendo el puente Zaragoza y el cruce de Santa Teresa, que también han sido afectados por movilizaciones simultáneas. Se estima que las pérdidas económicas ascienden a millones de dólares diarios debido a la interrupción de las cadenas de suministro. La logística de exportación e importación ha sido detenida indefinidamente mientras persista el bloqueo en la zona fronteriza.
Respuesta y condiciones para el retiro
Un diálogo directo y resolutivo con autoridades federales de alto nivel es exigido por los productores para levantar el plantón. Se ha advertido que las protestas serán mantenidas por tiempo indefinido hasta que se firmen acuerdos tangibles que garanticen la seguridad hídrica y financiera del sector. El apoyo de comunidades menonitas y rarámuris ha sido observado en los distintos puntos de conflicto, demostrando la unidad del gremio ante la falta de respuestas gubernamentales.