Nuevo álbum de Robbie Williams recupera esencia noventera
El artista británico Robbie Williams regresa a la escena musical con fuerza inusitada. Su nuevo álbum, titulado Britpop, evoca los mejores y más exitosos momentos de su carrera. Este trabajo discográfico supera las altas expectativas generadas entre la crítica y el público. Williams demuestra una vitalidad renovada tras superar sus excesos del pasado. El disco funciona como un homenaje directo a la época dorada del pop británico.
Un viaje sonoro al pasado
El primer sencillo del disco lleva por nombre Rocket y marca el tono del álbum. Esta canción despega con la energía y velocidad de un cohete. El tema imprime el espíritu guitarrero característico que definió a toda una generación. Robbie Williams canta referencias a bandas icónicas como Oasis, Blur y Pulp. Utiliza su inconfundible lenguaje y su estilo de crooner profesional.
La voz del cantante mantiene una perfección técnica envidiable a pesar del tiempo. El artista luce diferente físicamente en la actualidad tras años de trayectoria. Sin embargo, su timbre vocal conserva toda la frescura original. Los graves y agudos suenan en plena forma a lo largo de Britpop. Los oyentes agradecen profundamente esta cualidad inalterada en su interpretación.
Composiciones frescas y nostalgia musical
El intérprete demuestra estar en un excelente momento compositivo con este lanzamiento. El álbum incluye semibaladas destacadas que muestran su versatilidad, como el tema Spies. También ofrece canciones como Pretty Face, con un sonido más vocal y guitarrero. Esta última pista recuerda notablemente el estilo característico de Liam Gallagher.
La melodía resulta pegadiza y el video musical presenta una estética retro. La chaqueta de chándal refuerza la imagen nostálgica de los años noventa. La canción triunfaría absolutamente si se hubiera lanzado en aquella década. El público espera que también logre el éxito masivo en este 2026.
Otro corte del disco menciona e invoca el estilo de Morrissey. Este tema invita al baile gozoso con una base electrónica envolvente. Los coros propios y ajenos enriquecen la cuidada producción musical. Nos encontramos posiblemente ante el mejor trabajo del cantante hasta la fecha.
El disco contiene auténticos himnos de estadio diseñados para grandes multitudes. Es un álbum alegre, potente y suave a la vez. El artista sigue siendo el mismo entretenedor divertido de siempre. Su evolución musical resulta evidente y positiva en cada pista.