Trend viral y protesta social
En México, el trend Ojitos mentirosos ha sido adoptado por jóvenes para visibilizar demandas comunitarias y derechos humanos. Esta tendencia se ha popularizado en redes sociales, resaltando aspectos culturales y la vida de barrios tradicionales del país, a la vez que se utiliza como forma de protesta pacífica.
Origen de Ojitos mentirosos
El trend Ojitos mentirosos se originó a partir de la película Chicuarotes, dirigida por Gael García Bernal en 2019. La historia muestra a Cagalera y Moloteco, dos amigos que trabajan como payasos en San Gregorio Atlapulco y terminan cometiendo actos ilícitos en el transporte público.
El fenómeno viral ha permitido que los usuarios compartan videos caracterizados como payasos en distintos espacios urbanos, acompañados por la cumbia de Tropicalísimo Apache, rescatando el México profundo y sus colores.
Chicuarotes y su identidad
San Gregorio Atlapulco, reconocido por sus chinampas y tradiciones agrícolas, es el hogar de los habitantes conocidos como Chicuarotes. Este término proviene del náhuatl Tzincoatl, relacionado con la serpiente del maíz, y se asocia con la terquedad de los pobladores, evolucionando al uso actual del gentilicio.
El pueblo conserva productos como el chile chicuarote, reflejo de su identidad y vínculo con la historia de la región. La cultura y la tradición han sido mantenidas a pesar de la urbanización y las problemáticas sociales que afectan a sus habitantes.
Protesta y justicia
El trend Ojitos mentirosos también ha sido utilizado como un medio para denunciar represión. Max Negrete y otros jóvenes compartieron un video que documenta la intervención policial del 5 de septiembre de 2024, cuando se reprimió una protesta pacífica en apoyo a la defensora de derechos humanos, Hortensia Telésforo.
Durante la represión, varias personas fueron privadas de su libertad y mantenidas incomunicadas, lo que generó señalamientos sobre violaciones a derechos humanos. A un año de los hechos, la exigencia de justicia continúa y la comunidad sigue reclamando sanción a los responsables.
Resistencia y memoria
Max Negrete enfatizó: “Somos chicuarotes, no personajes de una película, no una marca, no un botín político. Somos un pueblo, una identidad, una resistencia”. Este mensaje ha sido compartido ampliamente en redes, mostrando que Ojitos mentirosos se ha convertido en símbolo de denuncia, memoria y preservación cultural en México.